jueves, 31 de diciembre de 2015

Palabras, el mejor resumen (y 2)

Convertiré en tradición lo que el año pasado ya fue "Palabras, el mejor resumen", cotejaré cuántas se repiten al acabar. Prometo no he hecho trampas y no las he leído antes de empezar. Allá vamos:

Examen. Aprendizaje. Dificultad. Debilidad. Fortaleza. Insomnio. Autoexigencia. Reformas. Nervios. Visitas. Cantes. Dudas. Miedos. Superación personal. Indagaciones. Especial. Cuidados. Frialdad. Tesón. Decisiones. Madurar. Sopreponerse. Entender. Ignorar. LUCHAR. Abrazar. Abrazar. Abrazar. Abrazar. Convocatoria. Completos. Desastre. Posibilidades. Imposibles. Constancia. Flan. Respiraciones. Vacaciones. Explicaciones. In memoriam. Olvidadiza. Risas. FELICIDAD. Sorpresa. Congoja. Emails. AMISTAD. Paz interior. Huracán emocional. Rectitud. CAMBIOS. Afrontar. Lecturas. Interés. Conocimiento. Cruzar límites. Críticas. Cambio de chip. Monólogos internos. Llorar de alegría. Llorar de impotencia. Llorar de dolor. Soletes. Rayos de sol. Calendario. Cronograma. Post-it's. Música. Folios. Nuevo. Atrasados. Superación. Miedos. Autodominarse. Ser grande. Ser pequeña. Mimos. Cronómetro. Esfuerzo. Humanismo. Deshumanización. Shock. Silencios. Conversaciones. Sonrisas. Frío. Deporte. Código. Reaprender. Reengancharse. Reciclarse. Moras. Momentazos. Tribunal. Horarios. Humildad. Rabia. Poco autoreconocimiento. Mucho análisis. Escuchar. Aceptar. Errar. Mejorar. LITERALIDAD. Apoyos. Frenar. Arrancar. Método. 

Continuar y no rendirse

"El verdadero viaje de descubrimiento no consiste en buscar nuevos paisajes, sino en tener nuevos ojos"
Marcel Proust.

sábado, 26 de diciembre de 2015

A sus Altezas

A sus Altezas los Reyes Magos de Oriente,

Apreciados señores, pese a que este año he vuelto a enviarles mi carta por el correo tradicional con todos mis deseos para 2016 (como bien saben, a mis veintitantos, sigo con esta tradición también), les adjunto esta misiva pública y on-line -por aquello de modernizarles y que no les coma terreno otros pretendidos cabeza de familia- con una vuelta de tuerca a su papel en nuestro mundo.

Empezaré por el principio, es decir, explicándoles de qué se trata. Como saben estudio, entre otras materias, la Constitución de mi país, y mejor sabrán que no salen en ella. A pesar de eso, se proclaman Reyes (sin ser descendientes de SS. MM. Don Juan Carlos I de Borbón) hecho que ya me desconcierta como jurista, pero más aún que, no hay Montesquieu que valga ni poder judicial que exista, que ustedes van y todos los años escriben sus propias leyes de lo que está bien y está mal, y en base a eso me juzgan. ¿Dónde queda la independencia del poder judicial?¿y el proceso público con todas las garantías?¿y mi abogado? Será que me enseñan un derecho muy garantista, pero...ando perpleja, discúlpenme.

Por ello, y pese a que esto pueda causar una minoración en mis próximos presentes...entraré en su juego (pese a que nadie me haya invitado), y como súbdita de su Reino valoraré sus regalos de este 2015, con objeto de que, si lo juzgan conveniente, los repitan, modifiquen, minoren o aumenten. Así que, allá vamos.

2015, año de reformas. Señorías....señorías,....sinceramente espero que esto no se repita. El BOE nuestro de cada día ha sufrido una indigestión que ninguno de sus camellos (o dromedarios, ya no recuerdo) soportaría en mitad del desierto. Esto por favor, háganselo mirar, porque ha sido amargo ver el estropicio, no solo en los temas, sino en la letra de las leyes. No sé si ustedes tendrán o no que ver, pero lo cierto es que, el próximo año el arco iris en el que andan metidas nuestras (futuras) Cortes, les facilitarán la tarea.

2015, año de terremotos. Emocionales, personales,, sentimentales, familiares, de estudio...Saben de sobra que a las personas se les zarandea para que reaccionen. En el momento el zarandeo molesta, porque no te deja seguir viendo las cosas como las veías hasta ahora, con lo cómodo que es. Ahora, aunque siga un ligero vaivén de las réplicas, veo las nuevas tierras que se han formado, lo que aún queda explorar...y recuerdo lo que me gusta seguir abarcando. Decidan en su justa medida los terremotos de 2016, me gustaría que fueran lo menos molestos posibles, pero lo dejo en sus manos.

2015, año de convocatoria. Año de ilusión, de miedo, de histeria, de esperanza (mucha), de recogida, de resultados. 2016 puede que no sea año de convocatoria, pero quiero que sea año de esos sentimientos, de ver resultados y de ilusión y esperanza....si lo uno no puedo tenerlo sin lo otro....está bien, lo acepto, pero sepan por adelantado que pondré en práctica:

2015, año de reinventarse. Re-conocerme, reaprender a estudiar, reencontrarme, volverme a perder para encontrar algo distinto. ¡Caray qué regalo! Otro de los que, cuando recibes solo tienes ganas de pedir el ticket regalo para devolver, pero que por compromiso (o porque no hay más remedio) te tienes que quedar. Y al final, resulta que acaba siendo tu regalo favorito. Ha sido la base del año, ya lo saben, me reinventé en la opo en enero, cuando retomé algo que hacía demasiado tiempo no veía. Me reinventé en junio, cuando no llegaba al examen. Lo estoy volviendo a hacer en estos últimos meses. Y en lo personal también. Si vuelven a traerme este regalo, tengan por seguro que mi reacción también serán unas ganas inmensas de devolverlo, pero que al final, imagino, lo agradeceré.

2015, año de apoyo. Un gran GRACIAS, a SS.MM por este inesperado regalo. Lo recibí con tanta ilusión como cabe en mi -ya de por sí- pequeño cuerpo. Nunca imaginé que me lo mereciera, y menos que los demás pensaran que lo merecía. Cada vez que este año me he sentido apoyada, ha sido como una vuelta de tuerca, una sonrisa más grande que la anterior. Ojalá este año me traigan aunque sea solo 1 de esos momentos, para poder dar un gracias. 

2015, año de fuerza de voluntad. Este regalo fue como una versión extendida del de todos los años -tengo la suerte de que me lo lleven dejando toda la vida, y espero que lo sigan haciendo, porque es mi gran baza- no me di cuenta hasta bien entrado el año, pero muy agradecida, de verdad. Me ha ayudado a levantarme, a seguir, a luchar, a mantener el espíritu de "hasta el final" aunque el resultado estuviera ya dado. Y me está ayudando a salir de esta en que me encuentro metida. Traigan montones, no se arrepentirán.

2015, año que acaba. Si, también es un regalo que acabe, y que no haya acabado con nosotros. Ha sido un año de muchos momentos intensos, unos duros, otros dulces y alguno amargo. Pero seguimos peleando, seguimos tratando de superarnos, y tengan por seguro que 2016 lo vamos a empezar tan soberanamente fuertes, que no habrá Rey que juzgue que no nos merecemos todo lo mejor.

Buena semanita!

viernes, 18 de diciembre de 2015

De salidas y pisadas.

Una vez al año no hace daño, eso dicen. Así que como ya hiciera en 2014 con mi "Top 5 inspirador", os dejo unos videos que en los últimos tiempos me han hecho no sentirme tan sola en mis sentimientos o simplemente me han aportado una vuelta de tuerca a mis pensamientos. Espero que os motiven o simplemente os hagan daros cuenta de que de los túneles se sale y de que lo que importa es la pisada, no el camino ;-) 

1. Salir del túnel.
 
"Te hablan de una carrera con la subida más dura del mundo, te dicen que el año pasado la mitad de los participantes se retiró, y te dicen también que encontrarás muchas cuestas de hasta el 27% (...) te dicen que esta carrera es muy jodida, que viene gente de todo el mundo y que solo unos pocos lograrán conseguirlo.

Lo que no te dicen es que esta carrera, tanto como cuestas, está llenas de túneles, unos son como pozos de los que no puedes salir, otros largos e iluminados, e incluso hay algunos que te avisan del peligro que encontrarás en ellos. Los hay que te pillan de imprevisto, y los hay cortos y mojados, incluso algunos que tendrás que serpentear hasta que llegue el momento en que veas la luz al final. Son los mismos putos túneles que te encuentras en esta vida: ya sean largos, cortos, húmedos o sin luz al final, lo importante es no acojonarse y saber que aquí estamos para salir de ellos, y lo más importante que o lo hacemos nosotros o nadie nos va a sacar (...)"

(Sé que parece que estoy enamorada profundamente de Valentí jajaja pero en muchas ocasiones sabe plasmar muy bien los mejores y peores sentimientos de esta carrera de fondo. Sabéis de sobra lo muy identificada que me siento con lo de los túneles ahora mismo, pero igual que él, cuando acabe esta carrera, podré decir estas palabras):

 "Me he quedado hasta sin fuerzas para llorar, no me salían las lágrimas....Ha merecido la pena joder,... llevo peleando como un puto loco desde las 2h de carrera, pensando que no llegaba, pensando que no valdría la pena, que no serviría de nada y convenciéndome que tenía que seguir, que tenía que seguir, que tenía que seguir,... y aquí estoy, aquí estamos".

2. "Alguien que cuando parecía que todo estaba perdido decidió seguir luchando"

"Durante todo el proceso nunca pensé en lo que quería, más allá de lo que estaba consiguiendo, sino centrarme en lo que conseguía para seguir consiguiendo más cosas (...) y a partir de ahí pensaba en el siguiente y en el siguiente, pero siempre disfrutando del que había también y no estar demasiado centrado en lo que no tenía en adelante (...) 10 años después he conseguido y estoy consiguiendo un montón de cosas que han sido posibles gracias a 9 años de trabajo, esfuerzo, sacrificio y constancia cada día".

¡Espero que tengáis una estupenda semana! :)

sábado, 5 de diciembre de 2015

Plan Schwarznegger vol. I: la nevera.

- Hola soy opositora y voy al psicólogo.
- Hooolaaaaa opositooooora, bienvenida al grupo O.A (Opositores Anónimos).

Hablemos de verdades ocultas. Hablemos de "vergüenzas sociales". Hablemos.

En mi "Plan Schwarzenegger" como ya dije, entre otras muchas opciones, barajé la posibilidad de ir al psicólogo, para conseguir superar esta etapa. Antes de meterme en el "fregao" del que vengo a hablaros hoy, añado que también decidí no autopresionarme más de la cuenta, llevo los temas que ahora mismo puedo y que mi situación me permite, aunque objetivamente esté yendo excesivamente lenta, primero hay que arreglarse por dentro para poder darlo todo. Porque si no estoy "yo" ¿quién se sacará la plaza?.

Así que sí, estoy yendo al psicólogo. Y no, en parte no me ha dicho nada que no pudiera imaginarme yo o me pudiera decir mi prepa/madre/amigo/pareja. Y si, en parte me ha dicho cosas que con práctica pueden funcionarme para salir de esta. Y no, no soy de esos opositores que tienen la respuesta tipo frente a los demás: admito que tengo un problema y si no lo puedo solucionar por mi misma, acudo a profesionales con herramientas que pueden ayudarme y a todo el que quiera escucharme y me pregunte, se lo explicaré. No es ninguna vergüenza.

Por no aburrir al personal más de la cuenta, el problema al que me enfrento es la inseguridad que de un tiempo a esta parte arrastro. De momento he ido 2 veces, una para exponerle la situación y otra que fue más una conversación en la que sacábamos conclusiones y él me sugería herramientas que podía utilizar. Ahora he de ponerlas en práctica y dentro de un tiempo volver si veo que no me sirven o sigo igual de bloqueada.

Así que a modo de recuerdo personal y de aporte al colectivo, plasmo aquí las herramientas que voy a tratar de utilizar, y espero (muy muy muy fuerte) que me sirvan:

 1. La nevera de pensamientos: en los momentos en que estoy estudiando y me vienen pensamientos que me apartan de la concentración y me agobian mucho, tengo que imaginarme una nevera (la mía es rollo vintage lacada en rojo...¡si la vierais fliparías de lo bonita que es! :-p) abrirla y contemplar tooooodos los botes que tengo, de todas las cosas que hay en mi vida. Entonces lo primero, coger el bote de "Respiración", y hacer respiraciones. Una vez lo haya hecho, dejarlo y coger el de "Oposición" y no permitirme soltarlo ni coger ningún otro. Cerrar la nevera, y seguir.

2. Escucharme: como alguna de vosotras me dijo (si mal no recuerdo fue María "la notaria") me tengo que grabar cantando y escucharme. Es algo que no me gusta, pero sea cantando temas sea bailando una copla, nunca me ha gustado, porque miro el error. Él me dijo que lo que tenía era cambiar el planteamiento: "me escucho no para ver el error, sino para mejorar". Si lo hago me ha dicho que podremos seguir trabajando y mejorando en eso.

3. Esto es transitorio: no encontrarme, sentirme en parte "yo" en parte una desconocida....es pasajero. Es temporal. Tiene fecha de caducidad. Tengo que asumir que no tengo tiempo en el día a día para pensar en mi (entendido de quedarme abstraída en mis pensamientos hasta resolver el hambre en el mundo) y por tanto es absolutamente normal que tenga un cierto sentimiento de "autopérdida". No me tengo que preocupar, volveré a ser yo cuando esto pase.

4. Al cantar: no tiene sentido que me plantee si es o no perfecto lo que digo y cómo lo digo, ni si sé más o menos que el de enfrente. Tengo que cantar Y PUNTO.

Así que ....¡mira si tengo deberes! Me va a costar, pero me esforzaré al máximo para conseguirlo. Buena semanita!!! :)


PD: El psicólogo me dijo que él siempre lo dice "los opositores deberíais pedir responsabilidad civil por todos los daños familiares/psíquicos/emocionales que os provocan" jajaja. We're not alone! :)





jueves, 26 de noviembre de 2015

El circo del opositar

¡¡Pasen y vean! ¡El fantástico!¡El exótico!¡El único!¡El inconfundible!¡El espectacular.....

¡CIRCO DEL OPOSITAR!

¡Pero Señora no se asuste!¡Que tenemos "tela" de (in)seguridad!
Nuestras instalaciones no contarán con bestias traídas del mismísimo lejano Oriente,
pero  ¿quién se querrá enfrentar a un batallón de cronos de la Asia más profunda (o de lo más profundo del "chino")
afilados como escarpias
esperando dar la hora para que paren de cantar?

¡Niños y niñas, esta Navidad llega el espectáculo a vuestra ciudad!
¡Saltimbanquis!¡Trapecistas!¡Y hasta el hombre bala estarán en la pista!
Como jamás los habéis visto, como nunca podréis imaginar.
Saltimbanquis con los ojos que de artículo en artículo van,
y los trapecistas en el BOE-floja que hoy está y mañana se verá.

¡Caballero, no se vaya!¡Que queda mucho espectáculo que desgranar!
Por no olvidar a los payasos, nuestra figura estelar.
Esos que cuando ya no pueden más se recuestan en la cama para estudiar
y a la que se dan cuenta es el folio el que les avisa que es hora de despertar.
O los que dudan sobre si se ducharon ayer o hace media hora
o ni ayer ni hace media hora, pero total...¡qué más da!.

¡Pasen y vean! ¡Déjense atrapar por este circo que es el opositar!

Buena semanita! :)

"El sentido del humor consiste en saber reírse de las propias desgracias"- Alfredo Landa

jueves, 19 de noviembre de 2015

Mi segunda batalla en el oral.

Llegó al hotel, el lugar donde horas antes había iniciado una suerte de ritual improvisado y que había preferido hacer sola, como los toreros antes de saltar al ruedo. Pero ahora no había ritual, ni soledad ni siquiera la suerte de improvisación, todo parecía automatizado: 


extender brazo-sacar manga-coger chaqueta-sacar otra manga-doblar-plegar-maleta    

botón 1-botón 2-botón 3...sacar manga1-sacar manga 2-doblar-plegar-maleta

botón-cremallera-agacharse-sacar pies-recoger-doblar-plegar-maleta.




Entre comentario y comentario, se oía cómo introducía frases relativas a los acontecimientos, no lo podía evitar, y aunque todos habían estado presentes, le hacían la concesión de cortar las conversaciones y desviarlas al tema que no paraba de desgranar en su cabeza. 

Subitamente se acordó del calor sofocante de los primeros 5 minutos. Precisó de más de 4 horas para rememorarlo, pero una vez lo hizo, recordó perfectamente que el mismo Sol había hecho ademán de colarse en su ropa, tratando de hacer llegar sus rayos hasta sus -ya de por sí- sonrojados mofletes. Ésta fue la primera batalla en este oral, el Sol en su pecho, y la niebla en su cabeza (esos 5 minutos son como los amaneceres en Londres, nebulosos y neblinosos, pero hay que atravesarlos para que comience el día)...¿Cómo quería que la garganta respondiera a su voluntad? 

Cada palabra en esos minutos fue un milagro, en muchos casos un milagro sinsentido -en el aspecto sintáctico y en los demás. Los remolinos de niebla en su cabeza los retransmitía la garganta como si fuera la BBC anunciando el inicio de la II Guerra Mundial...y de fondo los bombardeos de su cabeza "qué mal, qué mal....pero si es muy fácil....¡deslíate!¡vamos!....¡sal de aquí!¡avanza avanza!¡ya estás pasando lo peor!....¡ay dios, otra vez la estás liando!....¡los artículos!¡los artículos y su literalidad!...Sálvalos aunque sea explicando, el daño ya está hecho".

El primer tema pasó, y el segundo, y el tercero...y lo pasó mal, pero no tan mal. El Sol despejó su cabeza sin abrasar su pecho, y siguió la senda, como buenamente pudo. La rabia del primer tema y parte del segundo, picaba superficialmente, pero no era momento de pensar en ellos, había que avanzar, ya habría momento de degustar el mal sabor de boca.

Su segunda batalla vino con empuje. Después de un tema decente, vino el que cuando salió y lo vió, supo que tendría graves dificultades para mantenerlo en pie, siquiera para recordarlo. Era un tema que ella encontraba difícil y que se había quedado allá en el primer día de la última vuelta de repaso. Mal. Fatal. Pero le habían dejado seguir hasta ese momento, ella era consciente de que sus posibilidades eran ínfimas, pero también de que "de perdidos al río" ya fue su estandarte la última vez y le valió para sentirse orgullosa de si misma. Así lo hizo, peleó el tema, como pudo, agarrándose a los 2 únicos folios que recordaba, hablar de generalidades, de ideas básicas, y aguantar hasta que el crono diera un tiempo medianamente decente para que no llamara excesivamente la atención -más aún- la falta de contenido.

Y así fue como, llegó al final, sacando lengua y contenidos, agonizando por el abandono de la voz -aunque duró más que en los simulacros, también hay que decirlo- y...viendo como el crono marcaba 2 minutos por debajo del tiempo reglamentario. 

Aunque esto ya le hubiera dado una pista de qué pasaría -y aunque ella lo veía pero no quería creer- pasó la tarde cruzando los dedos, pensando en la benevolencia del mundo, en la que podría tener el tribunal. Pero no fue así, porque "igualdad, mérito y capacidad" además de palabras, son realidades, y la realidad es que no había conseguido alcanzarlas al completo.

Hasta que no se quedó sola, esa noche, no se dió cuenta de la magnitud, de las implicaciones, de su futuro próximo y no tanto. Y sintió un vacío tan grande, tan grande, tan grande, que no había sábanas suficientes para protegerla de ese sentimiento. Qué miedo pasó. Cuánto insomnio. Cuántos ¿y ahora qué?. 

Pero ese vacío se diluyó. Y aunque el miedo siga, ha conseguido dormir, y el ¿ahora qué? tiene su respuesta (seguir seguir y seguir) y el hotel quedó atrás y sus sueños siguieron. 

PD: Aunque las fuerzas flaqueén, y aunque no estemos al 100%, aunque solo veamos un único rayo de Sol y todo lo demás sea oscuridad, aunque no sepamos quiénes somos ahora mismo, ni si somos tan grandes como este camino, ni si el "yo" que conocía seguirá estando para mi cuando esto acabe, hay que tener fe. Mucha. En nosotros. En nuestra valía. En lo que sea, pero fe. LO CONSEGUIREMOS.

Dedicado a todos los que hoy no son, pero serán. No desfallezcáis (amos).


jueves, 12 de noviembre de 2015

Inseguridad: ¿de Calimero a Schwarzenegger?

Hoy venía dispuesta a poner un toque de humor con algunas de las "rarezas" que acumulé estos últimos meses, que he ido apuntando y que echando la vista atrás me entra la risa solo de pensarlas, pero la verdad es que no puedo. No puedo porque me prometí escribir también sobre lo malo, y esta semana lo ha sido.

Los problemas siempre me gusta tratarlos del mismo modo para evitar quedarme en la fase Calimero y encontrar una solución (porque todo problema tiene la suya siempre), así que voy allá:

 ANÁLISIS "CALIMERÍSTICO"

- Sigo yendo lenta estudiando (el "paraíso" del segundo día con un incremento del 500% respecto al día anterior solo fue un espejismo). No paso de los 2 temas al día, cuando el objetivo a alcanzar son 5 o 6 diarios. 

- Me desconcentro fácilmente, ya no me hace falta que ningún tipo de tecnología esté a mano para que me suceda. 

- Empiezan a "atacarme" pensamientos sobre si el nuevo sistema que estoy siguiendo dará resultados, consecuentemente bajo el rendimiento y eso no hace sino hacerme dudar aún más. También empiezo a preguntarme si es que esto no será muy grande para mi (soy la primera que me doy collejas psicológicas cuando lo pienso, pero esos pensamientos también están).

- Me estoy dejando los cuernos en la literalidad, machaco cada artículo como si no hubiera un mañana, lo cual me retrasa en cumplir el objetivo diario marcado, y eso no ayuda a pensar que el sistema funciona.

- Llego al cante y los temas puedo defenderlos pero es llegar a un artículo y me bloqueo, aunque en casa me haya cantado el tema 4 veces. Se me traba la lengua, o tengo que pensar las palabras por miedo a no ser literal y eso relantece la exposición, me pongo nerviosa y ...bloqueo. Soy capaz luego de seguir el tema pero con muy poca seguridad (y ya si viene una retahíla de artículos, apaga y vámonos).

- Mi seguridad y confianza en mi misma está missing, muerta en combate, y lo peor es que no sé a qué se debe (y creo que es el problema real de toda la película realmente).

Así que esto es el pescado que se muerde la cola, porque la causa (falta de confianza) se convierte en consecuencia, y sigue.....y sigue.....y sigue.....

POSIBLES SOLUCIONES

- Ir a un psicólogo-coach. Es una posibilidad que me ha planteado el preparador. No tengo un problema de conocimientos -aparte de los normales de los detalles, repasos, etc- sino de confianza. Al principio de la semana le dije "psa, bueno me voy a dar algo de margen y ya si veo que sigo igual iré". Pero ahora lo veo desde otra perspectiva.

El segundo cante de la semana no me ha ido como esperaba, sino mucho peor. Literalidad mala en artículos simples y que me gustan, que me he cantado, que he absorbido y que forman parte casi de mi familia. El problema ha sido que cuando "llegaban" en la parte del tema, en mi segundo o tercer subconsciente (ese que los opositores desarrollamos de forma sobrehumana) aparece la frase "que viene que viene eh eh", que me presiono hasta el punto de bloquearme. 

Así que si cuando me duele la espalda voy al fisio, quizá que ahora me "duele" la confianza debiera ir a un médico de la misma. 

- Estudiar con crono. Es algo que hice -y que contaré- las semanas previas al examen. Sabía que un tema no podía tardar más de 5-20-40 minutos en mirarlo, y para que no se me fuera la cabeza a otra cosa, empezaba a cronometrar, de modo que ver el temporizador contar era una forma de "presión" para centrarme. Aunque no sé si ahora presionar sobre la presión sería perjudicial...

- Darme más tiempo, aún es pronto. Lo de quedarme de "brazos cruzados" no es lo mío. Han pasado 2 semanas desde que me reenganché (jerga de drogadicto, porque algo de eso también tiene la oposición) y no evoluciono, me he estancado o retrocedido un pelín. Casi casi descarto esta opción.

- Echar más horas, lo de los artículos es problema de que en el fondo no te los sabes. Si fuera así no me los podría cantar en casa tampoco ¿no?

- Leer libros de autoayuda, ir a yoga....para rebajar la autopresión. Me gusta y disgusta a partes iguales. Me gusta porque pueden efectivamente ayudar a rebajar esa presión, pero por otro lado ¿qué títulos?. Y lo de yoga....un sitio donde estás sentado y silencio (sé que simplifico mucho) no sé si me ayudaría mucho. Pero estoy abierta a sugerencia e ideas al respecto.

- Reencarnarme en Schwarzenegger, estar encantadísima de conocerme y así superar mi problemilla...Lo malo es que a lo mejor tendría superdesarrollados todos los músculos menos el que necesito. Así que descartada...

La verdad es que ando perdida. No sé si a alguien le ha pasado esto de que la inseguridad se le ha comido el 80% de lo que era como opositor. Y si ha sido así, cómo lo superó. Lo cierto es que no sé qué hacer ahora mismo. No es que esté llorando por las esquinas, pero quiero salir de esta y sentirme yo otra vez. 

Me vendrían muy bien vuestros consejos, aportaciones, sugerencias o fórmulas de reencarnación :)

PD: La tercera fase evidentemente es la FASE SCHWARZENEGGER, de la cual espero poder escribir muy pronto.  

Buena semanita!

jueves, 5 de noviembre de 2015

A grandes sueños



"No hay nada imposible, lo que pasa es que hay que tener claro que, cuando persigues un sueño, en función de cómo de grande es tu sueño, así van a ser tus sacrificios. Yo siempre me he permitido el lujo de soñar muuuy grande, así que siempre he tenido claro que mis sacrificios iban a ser igual de grandes  -David Muñoz".
Nos pensamos que estamos solos. He llegado a leer que al opositor no le entiende nadie que no lo sea o haya sido. Y en parte es cierto y en parte no. Porque lo mismo pensará el científico que no sabe si su estudio sobre la araña Calponia Harrisonfordi (si, existe, y si se llama así por el actor) dará sus frutos, si se quedará antes de tiempo sin presupuesto o si hará con ella el descubrimiento del siglo.

A este señor, que tiene la desdicha además de vivir rodeado de seres minúsculos que no prestan colaboración alguna en su causa, será difícil que le entiendan sus amigos cuando diga eso de: "no, esta noche no puedo que eclosionan los huevos de la Calponia Harrisonfordi y tenemos que contar el número de crías que se mantienen con vida". Imaginaos la escena sin reiros....¡imposible!

O el emprendedor, profesión (nunca supe si la de emprendedor es una profesión en sí misma) se vincula inexorablemente al triunfo y éxito, lo que a su vez tenemos la maldita manía de unirlo a la palabra "fácil" y "sin esfuerzo" -nada más lejos de la realidad. Ese treinteañero con sueter, vaqueros y zapatillas (¡tanto cliché junto no que m'enamoro!) al que los amigos solo recuerdan por las fotos de la graduación de la uni y al cual probablemente le suelten todos los findes aquello de "algo mal tienes que estar haciendo, y sino mira al de Facebook que bien vive" (aunque no tengan ni idea de cómo vive Mark...pero bah, eso es lo de menos). 

Y nuestro fantástico científico especializado en los arácnidos, nuestro intrépido emprendedor y nosotros mismos como representantes del mundo opositor, nos quejaremos a nuestros respectivos grupos de seres-a-los-que-nadie-entiende-ni-nunca-entenderá mientras se lamen las heridas unos a otros porque ese viernes tampoco podrán salir a hacer "vida normal" (otro tema que también podríamos analizar ¿por qué tengo que tener una vida dentro de lo normal, si yo nunca me he considerado dentro de esa campana de Gauss?). 

Así que por eso me fijé en el cocinero de la cita, porque todos los grupos cuya profesión requiere salirse de la media del esfuerzo normal, tendrán unos sacrificios superiores a los de la media. Por tanto, asumamos que tenemos un sueño grande y que nuestro trabajo lleva implícito esos "no-puentes", "no-findes", "no-puedos". Solo ese sacrificio nos llevará al éxito.

PD: dejo el link en la cita del programa del que la saqué, el video dura poquito, pero si tenéis tiempo vale la pena también ver el programa entero: "Planeta Calleja con David Muñoz".

domingo, 1 de noviembre de 2015

Chungo que te cagas

Nunca he escrito abiertamente sobre los momentos duros en la opo, o no lo he hecho todo lo abiertamente que quizá debiera. Este tiempo de reflexión -el cuál ha llegado a su fin, como dentro de unas líneas explicaré- me ha llevado a pensar que a partir de ahora describiré también esos momentos. Intentaré no darles mucha importancia porque lo del victimismo no va mucho conmigo, pero creo que una de las áreas en las que más solos nos encontramos es en los malos momentos. Son muchas las veces que en estos meses he pensado si lo que me estaba pasando era normal, si esto no estaría hecho para mi (para darme de guantás, lo sé, pero lo pensaba) o si estaba empezando a convertirme en carne de psiquiatra.

Así que por esos mismo empezaré. Lo del fin del tiempo de reflexión digo, no lo del psiquiatra (aunque todo sea que... :-p). Las vacaciones llegaron a su fin,  esta semana en la que entramos me enfrento al primer cante después del examen, y....

Estudiar está siendo chungo que te cagas. 

Llevo 3 días estudiando, contenta porque el ser una ni-ni nunca ha ido conmigo del todo, pero a la vez un poco contrariada.

El primer día que volví a encontrarme con el maravilloso "El concepto del derecho", aguanté 6 horas sentada (¡olé esa paciencia que ha vuelto a mis carnes!), pero no fui capaz de estudiarme más de medio tema (el billete de vuelta a casa debe ser que aún no le ha llegado a mi capacidad de memorización, un gran meeeec para ella). 

El segundo día fue mejor, me acabé ese tema y me estudié otros dos. Algún matemático-estadístico de la sala dirá, ¡qué champion, un 500% más que el día anterior!. Y sí, pensé "bueno...la progresión no me disgusta, aún hay que darle un poquito de gas al asunto, pero vamos bien". Je-je-je, nada más lejos de la realidad.

El siguiente día...2 temas solo...

Así que, como decía, está siendo chungo que te cagas. Primero porque tengo sentimientos encontrados, entre mucha ilusión por esta nueva oportunidad que me doy y luego pereza de volveeeer a empezaaaaar. Pero claro, esto último se contrarresta con el nuevo temario y con las modificaciones (¿sigo en España verdad? porque todo parecido con lo que me estudié para el examen es pura coincidencia). 

Da un poco de "rabia" el estudiar tan lenta, teniendo en cuenta la panzada de horas y temas de la última vez que aposenté mis nalgas en esta silla. Pero claro, aquí es donde me obligo a reiniciar la "pelea" mental en la que intento repetirme cual mantra:

1. Aquello NO era estudiar, era repasar bajo presión (y subrayarte que era bajo presión).
2. Estoy tratando de enmendar errores, es decir, fijame en los detalles, p-a-l-a-b-r-a a p-a-l-a-b-r-a. 

Así que son razones suficientemente potentes como para ir lenta. Más aún si lo unimos a que no he ejercitado para nada nuestro músculo más sexy (el cerebro) en el último mes. 

En fin, que la semana empieza y hay que ponerse a lucharla. ¡Buena semanita!

domingo, 4 de octubre de 2015

Churruscamiento emocional

Allo!! Hello! Hola!! Volví. Bueno, vuelvo en modo paréntesis, que es donde me encuentro, en un paréntesis más grande que las vacaciones "ordinarias", más pequeño que reinventarme profesionalmente. Lo que vengo a contar es que suspendí, así que ando de vacaciones. Quería volver al blog cuando vuelva al estudio, pero necesito un poco de esta terapia que es escribir (y "más mejor" todavía si mis desvaríos en este impassé pueden servirle a alguien).

No vengo a hablar de mis fallos en el examen ni de los meses que he pasado antes del mismo, sino de este momento, del post examen, ¡qué vaya tela!. Yo pensando que la parte difícil -emocionalmente hablando- era el aguantar el aliento, la alegría y la tristeza, antes del examen, y resulta que esto me está costando más que a Colón convencer a los Reyes Católicos.

Ha pasado aún poco tiempo, pero he pasado por unas cuantas fases -la de negación del suspenso me la he saltado, así que eso que me ahorro- allí van:

FASE BEBÉ: los primeros días me los pasé comiendo y durmiendo. Vi a amigos y a mi abuela, pero vamos, que no podría deciros ni de qué se habló, ni si estuve social, ni nada. Esta fase para mi ha sido exclusivamente de churruscamiento mental, todas las neuronas murieron en combate (porque ya adelanto, que lo dimos todo en el examen). En esas mil horas que dormí (no puedo calcular cuántas fueron) soñaba exclusivamente que cantaba temas, nada más.

FASE RESINTONIZANDO: al cabo de unos días empecé a ser un poco más yo, ser consciente del mundo de alrededor, pero tampoco mucho. Me cuesta poner en pie también esos días, aunque son más nítidos. No hice mucho más que visitar al prepa para hablar del examen y del futuro, comprar un poco de ropa (¡primera vez este año!) y quedar con amigos de los de verdad, para hablar pausadamente. Entre medias, ver la tele (¡estoy redescubriéndola porque hacía mesessss que no la veía!) y salir a correr, que lo estoy retomando.

En esta fase empecé a estar suuuuper sensible, hasta el punto de llorar delante del prepa. Es sorprendente porque no soy persona que llore delante de cualquiera, normalmente mantengo la compostura, y ya lloro luego en casa o cuando nadie me ve. No poder aguantarmelo, fue un síntoma de que algo no estaba yendo tan "como la seda" como esperaba.

FASE CHURRUSCAMIENTO ON FIRE: y cuando piensas que al menos en vacaciones, en octubre, pero vacaciones, ibas a ser una persona normal, con cosas de "vacacionante" ¡PUM! Ahí está la presión de la oposición, saliendo a chorro cual olla a presión y nos sale con unos "preciosos y amorosos" ataques de ansiedad. ¿Ahora? Ahora, si. No antes cuando estudiaba tropocientos temas al día, ni cuando salía cabizbaja de los cantes a 2 semanas del examen. Sino ahora, después del examen, después de que todo haya pasado. 

Así que ahí estoy, con el "churruscamiento sentimental" on fire. Tengo que decir que no son ataques de morirse. Los controlo dentro de lo que cabe. Estoy saliendo a correr casi todos los días, y con eso veo que la presión la estoy controlando mejor. También he estado escribiendo para mi misma durante unas cuantas horas, para ordenar ideas y sacar todo lo de estos meses que no he podido procesar normalmente.

Ya os digo, que esto se me está haciendo duro. No por el hecho de suspender, que al menos de momento no le he dado más importancia de la que tiene (no estaba suficientemente preparada para ésta convocatoria, hecho que pude constatar en los últimos meses), sino por todo lo demás. Los sentimientos están desbocados y no sé si quiero soledad o gente, porque sola no quiero estar, pero rodeada de gente que no me entiende tampoco. No quiero dar explicaciones, pero a la vez quiero explicar qué me pasa por la cabeza, mis miedos. Quiero ser libre pero también algo que hacer. Es raro. 

De momento aún me cogeré un tiempo más de vacaciones. Tengo claro que mientras la cabeza y el cuerpo me lo permitan seguiré en esto. Así que en un periquete me tenéis por aquí contando todo lo que se me pasa por la cabeza. Espero que os hayan ido bien estos meses!!


jueves, 9 de julio de 2015

Bando: se haaace sabeer...

Se haaace sabeeeeer, al pueblo de   
"Una plaza cronometrada" que...

Buenos días/tardes/noches, -depende de la hora a la que leas esto- Lo primerísimo de todo, gracias. Aunque este blog nace de una relación unilateral conmigo misma, mis pensamientos y una racha inicial regulera, se ha acabado en una relación bilateral, muy requeterecíproca y satisfactoria (que eso no viene en el Código Civil, pero os lo digo yo). Nunca he escrito algo que no sintiera, ni que no me representara o que fuera para quedar bien, así que triple sorpresa el que haya gente que se haya pasado por aquí, y más aún (¡insensatos!) que repita. Enormes gracias por hacerme compañía en cada post, las visitas silenciosas, las que comentan, las que te echan la bronca, las que te hacen sonreír y aquellas con las que te salten las lágrimas. Pero gracias gracias gracias, por haber conseguido que no me sienta tan bicho raro en la inmensidad de este camino.

Sshhh!! No asustarse chiquillos que no es un "bye-bye" es un "see you soon". Vamos, que llegamos a esa parte de la que nunca se ha escrito en un Opoblog: los meses previos al examen. O bueno, se ha escrito, pero a toro pasado o bien mini-entrada sin entrar mucho en el "meollo" de la cuestión. Ahora lo entiendo, y voy a seguir esa "tradición", por mi bien para empezar y por el vuestro segundo (las cabezas ya no rigen bien seññooora).

Es mucha presión en el fondo, porque quiero decirme y deciros en una entrada lo que no os podré decir en algunos cuántos meses...Y creo que tengo taaaantas cosas que decir, que lo voy a resumir con la última frase que me va dando vueltas por la cabeza: 

"Felicidad no es hacer lo que uno quiere, sino querer lo que uno hace" 
(Jean Paul Sartre)

¿Por qué esa frase? Porque no es solo lo que dice, sino el ponerla en práctica, lo que creo que es imprescindible para una oposición (y cualquier cosa en la vida, al menos en lo profesional). Consigue que te guste lo que haces -cómo quieras, pero hazlo- y serás feliz, y ya sabemos esas endorfinas lo que consiguen con nosotros: nos hacen IM-PA-RA-BLES.

¿Volveré? Yes, oui, ja, sim, SI. Absolutamente si. No dejaría este proyecto sin al menos una explicación para bien o para mal.

¿Cuándo? Jujuju esa es la pregunta pequeño, LA pregunta. No lo sé. Al menos hasta que me examine del primer ejercicio, no. Si apruebo no sé cuánto tiempo tendré entre el primero y el segundo, así que no puedo asegurar que pueda daros la crónica inmediatamente. Si suspendo...volveré para contaros la épica batalla, que seguro será digna de recordar porque pelearemos hasta la última sílaba del último tema. Así que la franja de tiempo de vuelta será entre que caigan las hojas de los árboles y vuelvan a brotar el año que viene. 

Me prometo y os prometo que haré todo lo que esté en mi mano para volver con una plaza debajo del brazo y un capazo de entradas desgranando cada detalle de cada examen...o al menos, intentarlo :)

Mucho ánimo estos meses, constancia, perseverancia y sobre todo CONFIANZA EN UNO MISMO! 

¡¡Buenos meses a todos!!



viernes, 3 de julio de 2015

Como los resfriados.

Querida, sé que estás asustada. No. Miento. Estás acojonada, con cada una de esas letras atragantadas en mitad de la glotis. El mismo punto donde en ocasiones se juntan los nervios y la ansiedad (que ya es hora de que lo reconozcas, que haberla hayla como las meigas), que no te dejan dormir bien o te aceleran el corazón hasta tener que hacer alguna que otra respiración.

No escondas esa hipersensibilidad a flor de piel, que te hace parecer un gato esfinge: un saco de huesos, carne y unos ojos enormes que lo miran todo con una especie de miedo y curiosidad. Esa misma hipersensibilidad que te hace vivir cada cosa con una angustia vital de que te estás perdiendo cosas, no cosas que no te pasen o que no hagas, sino las mismas cosas que vives pero no, al mismo tiempo. 

No es que no seas feliz ¿a que no? Pero prefieres no plantearte qué sentimiento es el ahora hace latir tu corazón. Y eso sirve tanto para los sentimientos como para el hambre, que lo mismo está que no. No es momento de tomar decisiones, pese a que haya sido necesario adoptarlas, simplemente porque caminas en una fina línea entre la realidad extrarregistral (la vida) y la registral (los libros). Perdona el perogrullo jurídico.

Pero mi niña, esto es como un resfriado, hay que pasarlo. Aunque te parezca que eres el saco de boxeo con el que los veteranos se ensañan en sus días más duros, es al revés, eres el guante de boxeo que entrena para poder dar el golpetazo definitivo que te dé la victoria. 

Sé que has tenido momentos de flaqueza -ay si tus ojos fueran más grandes, acababas con la sequía del país en un periquete- pero te propongo esta reflexión. Tu vida es tuya, de nadie más, por ende tu tiempo y lo que haces con él y lo que consigues con ello, también te pertenece. Así, si en esta ocasión no alcanzaras el objetivo, ¿a quién vas a rendir cuentas? A ti misma. Por tanto, si se diera ese supuesto, tienes que ser consciente de que ayer, hoy y mañana, estás haciendo todo lo que puedes -incluidos esos momentos en que no puedes estudiar porque tu cabeza no da para más- 

Ser consciente de tus limitaciones cognitivas, no es fracasar, es ser realista y no autoengañarse. Saber que lo estás dando todo, es la "cuenta" que tienes que rendirte, y pase lo que pase, saber que no podrás reprocharte nada, porque no podías -fisica, cognitiva y literalmente- nada más.

Así que si quieres, sigue acojonada, ansiosa y angustiada, pero sigue caminando. Confía en ti, tu trabajo, tus mejoras. Sabes que puedes, porque sino, no estarías aquí ¿no?

Buena semanita!

jueves, 25 de junio de 2015

Imprescindibles de batalla

En toda batalla medieval que se precie, no pueden faltar los siguientes elementos: un líder (bueno 2), miles de soldados (salvo que sean Galos y se hayan caído en una marmita, en cuyo caso, con ser 2 van que chutan), caballos y un ejército contrario. 

Evidente que en nuestro paralelismo semanal el ejercito contrario es el temario+examen+chachi compis super inteligentísimos. El líder probablemente sería el prepa, aunque esta figura creo que anda más bien a mitad camino entre prepa y uno mismo. Y.....ahora viene la parte esencial para ganar una batalla.

(imaginaos a modo de peli un plano que enfoca el campo de batalla -con ese humillo que siempre ponen, no sé muy bien a santo de qué- y entonces la cámara empieza a aproximarse a la escena, hasta llegar a un soldado en particular, montado a caballo y con un águila en su hombro).

Este soldado cuya cara aún no hemos podido ver porque sigue tapada con el yelmo tiene los 3 elementos fundamentales que le hacen un guerrero imbatible, capaz de alcanzar cualquier objetivo por duro que sea. A saber:

1. Un caballo: fuerte, alto, robusto y, lo más importante, de guerra. Estos caballos no iban precisamente "desnuditos" a las batallas, sino que se les ponían mallas y otros rebestimientos para hacer más difícil que los hirieran. Pero el elemento que si cabe es vital para este, nuestro soldado, es el de las orejera del caballo, esto es, una pieza que se sitúa a los laterales de los ojos del caballo para evitar que vea lo que hay a su alrededor, solo siga su camino, sin mirar más allá del siguiente relincho.

2. Un águila: nuestro soldado no es cualquiera, por favor! El águila se encargará de sobrevolar el campo de batalla para ver "cómo va la cosa", si hay muchos temas "muertos" o si el temario está más cerca de ser conquistado. No obstante, no la dejará sobrevolar más que en aquellos casos en que sea estrictamente necesario, pues los avances en la batalla solo se perciben cuando son grandes.

3. Nuestro soldado: aún no le hemos presentado, cuando realmente es el elemento más importante de la batalla, al fin y al cabo, es el que se va a encargar de avanzar sobre los temas y dará órdenes al caballo y al águila. Cuando se descubra de su yelmo, observaremos que su pelo es rubio -podríamos decir que es casi platino- largo y liso. Conforme vaya sobresaliendo su rostro, veremos que es una mujer...o bueno....algo que intentan vender como mujer....ojos azules como de pegatina y nariz redondita, perfecta...un cuerpo con curvas, aunque algo desmedido con cinturita de avispa y piernas lasguíiiiisimas ¿aún no sabéis de quién hablo? A ver una pistita: mujer de los '90 que era capaz de vestirse como si ejerciera CUALQUIER profesión.

¡Efectivamente! Nuestro guerrero, es una guerrera: Barbie!!! Si señores y señoras, ella será capaz de ganar la batalla ¿sabéis por qué? Porque NO piensa, es de plástico y está hueca!!! Así se le acabaron los problemas de pensar en si el soldado de al lado ha matado a 10 o a 20, o de si es la hora de comer o de cualquier otra cosa. Ella sigue una instrucción clara: seguir hasta el objetivo. 

Así que lo hará, como nosotros: con orejeras, levantando de vez en cuando la cabeza para ver lo que ve el águila (y todo lo que hemos avanzado) y sin pensar en nada más.

Buena semanita! :)

jueves, 18 de junio de 2015

Más pomadas y menos almohadas

Querer, querer... lo quiero, pero poder, poder... ¿puedo? Llevaba unas semanas muy viciadas con esta frase. La confianza es muy frágil en estos momentos, más cuánto más sabes, porque te das cuenta de que cuando te creías "todopoderosa" del conocimiento, te faltaba un camino entero por hacer. Así que ahora, que has caminado ese trecho ves todo lo que te faltaba, y que probablemente te queda otro tanto que aún no alcanzas a ver.

De repente te ves en una dinámica en la que por miedo a caer y no poderte levantar tras un suspenso, empiezas a autoconvencerte de que puede que esta convocatoria no sea la tuya, o que puede que tu cerebro no pueda dar más de sí, y aunque haces todo lo que puedes, tu rendimiento se ve ralentizado como consecuencia de esos pensamientos que fluyen en el subconsciente.

Esta semana ha sido hora de cambiar de chip, porque si seguía así el examen lo iba a hacer, pero ¿en qué condiciones? Fue mi prima la que me abrió los ojos. El otro día comentandole esto mismo, me dijo "pero con todo lo que has pasado ya...¡si solo te quedan x meses para que apruebes!"

Que si, que es una frase sin ninguna importancia...pero lo vi claro. Mi horizonte ya lo había prolongado yo automáticamente otros 2 años, por el miedo a no aprobar. Así que para que el batacazo de un posible suspenso (que aún no ha pasado), yo ya me había cosido la almohada del "yo ya dije que este no era mi año". Y esa almohada, resulta que nadie debería coserla -salvo cuando no has visto todo el temario o por otras circunstancias vitales que verdaderamente lo hagan imposible, no sea tu año. 

Esa almohada tiene que ser en todo caso un flotador hinchado a posteriori con el nombre de "me falló aquello o lo otro, pero lo lograré" o mejor, una pomada anti moraduras "Opotronix: la crema para los heroes a posteriori". Pero nunca nunca nunca una almohada en la que aposentarnos cómodamente con un "ya lo dije".

Así que cambio de chip, porque ¡joroba! solo faltaba que fuera yo misma la que me fuera a poner una zancadilla a punto de llegar a Meta!!! 

Quiero celebrar ya esa fiesta de "¡¡Ha sido una plaza!!!" con toda la gente que sigue conmigo, con chachi banderitas con mensajes para, al final de ella, regalarle una a cada uno, como trofeo de "gracias a ti, estoy aquí". Quiero saber cuál será el destino que me toque y quiero sentir cuanto antes los nervios de abandonar el nido, elegir un piso....Así que...

¡¡¡Volemos para delante, más pomada y menos almohadas señores!!!!

Buena semanita ;)

viernes, 12 de junio de 2015

Segunda adolescencia

 Llorar...
    ...De risa.
    ...De frustración.
    ...De impotencia.
    ...De "por mis ovarios/cojones que lo consigo"
    ...De alegría.
    ...Llorar por Llorar.

El ciclo de la vida opositora te envía de una patada de vuelta a la adolescencia, tiempo en el que, quien más quien menos, todos hemos sentido una revolución hormonal de aupa. Pero, cuando pensábamos que la habíamos dejado atrás y que no arrastrábamos más daños colaterales que una colección de fotografías con looks imposibles 

¡PUM! La oposición. Y con ella un sinfín de estados de ánimo que pensábamos olvidados...aún recuerdo escenitas bailando en mi cuarto, con una camiseta cogida por las mangas, imaginando que era con el chico que me gustaba o llorar a moco tendido porque una amiga se iba a vivir a otro lugar, como si eso supusiera el fin del mundo mundial.

Y ahora....No sé quién se ríe más de mi, si mi yo actual de la adolescente, o la adolescente de mi yo opositora. Porque no, no bailo con una camiseta, pero bien que doy vueltas por mi cuarto cantando el temazo de rabiosa actualidad -vamos, la última modificación de la LEC- a toda pastilla y en máximo volumen...o sea que si los vecinos antes estaban hasta el pirri de Alex Ubago, ahora creo que no lo cambiaban por el articulado de ninguna ley.

O como no comentar, ese equilibrio emocional que se respira en mi casa los días de cante, el mismito que en un día en que se había juntado que tu mejor amiga no podía salir hasta las 19 y a ti no te dejaban salir más allá de las 19.30 y tu tenías que contarle esa cosa FUN-DA-MEN-TAL para la existencia de ambas, a saber: que el chico de turno, si, iba al cine el sábado.

El mismo equilibrio que cuando me ponía a llorar entonces, lo tengo cuando me pongo a llorar delante de un tema, aquello eran "temas sociales" y estos "temas... a secas", pero debe ser que todo lo que empieza así va recubierto de cebolla o sino, no entiendo este sentimiento que me entra.

Así que si, las hormonas adolescentosas han vuelto a mi vida euforia-drama-seriedad-lágrima-sonrisa (nadie podría llamar a "eso" risa) salvo el día de descanso, en que me recompongo y vuelvo a ser personita, con mis veintitantos y un poco de juicio y raciocinio. Así que ese día, mi familia aprovecha para recordarme lo "normal" que he sido y lo maja que soy sin ser opositora.

Así que si, adolescente del pasado, aquí estás otra vez, pero sé controlarte y tienes los días contados

Buena semanita! ;)

jueves, 4 de junio de 2015

Todo y Nada

"Cuando Nada es seguro, Todo es posible"
Llegamos a esas semanas en que se respira el Todo dentro de la Nada. Son tiempos en que mi ser ...o cabeza... o corazón... o puede que Alma..., no lo sé,... son demasiado pequeños para poder abarcar, coger, diseccionar y almacenar los recuerdos, pensamientos o sentimientos.

Y digo todo y nada porque es así o sino dime cómo respondes a la pregunta "¿en qué estás pensando?" si técnicamente no estás pensando en nada pero todo el conocimiento que almacenas en la cabeza se agolpa y se asemeja a los flashes de un Photocall: aparecen de repente, te ciegan y te aturullan un buen rato.

O a otra de esas preguntas: "¿qué te pasa?" Pues técnicamente no me pasa nada, pero por dentro me está pasando de todo. Porque estoy como siempre pero por dentro puedo haber pasado de la desesperación a la alegría como consecuencia de un buen/mal tema estudiado, al menos 2 veces al día. O porque puedo acabar dolorida como una abuela, a pesar de haberme pasado el día sentada. O enfadada con el mundo sin haberlo siquiera pisado. O lo más frecuente, ver dramas cuando son una astilla en una carpintería. Así que sí, técnicamente nada, en la práctica todo.

O esta otra "¿qué has hecho hoy?" porque volvemos a lo mismo, técnicamente no he hecho nada -dime sino cómo describes estar sentada en una silla todo el día- pero en la práctica lo he hecho todo- he dado de mi el 1000% (incluso cuando técnicamente no se puede, en la práctica si, lo he logrado), he peleado cada folio y he cantado cada tema que me tocaba-.

Así que técnicamente me estoy volviendo asocial, pero en la práctica tengo más ganas que nunca de sentir el calor humano (ay esos abrazos que calientan el alma y el corazón, ¡qué bien sientan!); y también, si bien en la teoría empiezo a dejar de sentir (prometo haber estado a 35 grados y tener que ir a por una chaquetita porque tenía frío mientras mi familia estaba en manga corta), en la práctica quiero sentir infinito, todo lo bueno que me pasa, y apreciarlo como corresponde.

Por lo que, si bien Todo y Nada siempre han sido considerados polos opuestos, no hay mejor recuerdo que el Polo Norte y Sur para saber que, siendo opuestos, están conectados, aunque sea por un conjunto de meridianos dibujados en un mapa.

Lo mismo que la teoría y la práctica se alinean cuando a una cosa se refiere: que busco lo que quiero y que lucho por lo que busco y que al final siempre encuentro. 

¡Cada día luchando, cada día un poco más cerca de encontrarlo!.

Buena semanita!

jueves, 28 de mayo de 2015

Límites ¿dónde?

Me olvido muchas veces de que lo que hoy me parece lo cotidiano, ayer me parecía imposible. E imagino que lo que hoy me parece imposible, puede que mañana me cueste horrores, pero pasado mañana se tornará en lo normal. 

Esta semana ha sido de estudio intenso (raro ¿eh? :-p) y de reflexión. Encontré la historia de esta chica (Kayla Montgomery) -y al hilo de lo que comentaba esta semana en el blog de "Opositando que no es poco"- me ha hecho pensar mucho sobre dónde vemos cada uno los límites. ¿Es mi límite el número de folios?¿el número de temas que me marca el prepa?¿las convocatorias que estoy dispuesta a afrontar?. 

No sé dónde está el límite (lema de Josef Ajram, otro de los que me han inspirado en más de una ocasión), pero extraigo 2 conclusiones:

1. El hombre ha sido capaz de grandes cosas cuando los límites ha preferido no verlos (tanto para bien como para mal).

2. Los límites no se ensachan en kilometros, sino en centímetros, quiero decir, no espero ser capaz de memorizar mañana 20 folios la hora, cuando hoy me cuesta 1 folio una hora (a título de mero ejemplo).

Os dejo el video donde encontré un resumen de la historia (a partir del minuto 2.30) y que me ha servido para afrontar la semana con una perspectiva diferente, porque en vez de que el problema le paralizara fue más allá y encontró cómo seguir siendo ella misma (dura en total 8 minutos):


Buena semanita!

viernes, 22 de mayo de 2015

Y no, no me avergüenzo

Me escondía en el colegio, negando lo que todos, sottovoce, decían de mi: que era una empollona, solo porque hacía lo que debía, estudiar. En la universidad pasé sin pena ni gloria, sin querer destacar por saber o conocer algunas de las respuestas que en clase surgían. 

Pero en la oposición, ese Goliat que ha conseguido sacar el David que llevaba dentro, será diferente, lo es, de hecho. Así que sí, no me avergüenzo, soy estricta con mi horario de estudio, con ir a los cantes aunque sea arrastrándome y sobre todo, sí, actualmente estudio 14 horas efectivas al día (16 con el culo pegado a la silla). 

No tengo que justificarme porque lo hago porque si algo bueno tiene la opo es que somos como los autónomos, nos autogestionamos el trabajo; y segundo porque es lo que considero que necesito. Leo (y oigo) muchas burlas sobre los opositores que dicen que estudian este número de horas, y sinceramente la explicación que encuentro es una vez más el deporte nacional de este país: la envidia. Si, señores, la envidia a tener una fuerza de voluntad titánica por aguantar ese horario. 

No lo hago porque quiera acabar antes la oposición, ni porque quiera pavonearme por conseguir estar tantas horas sentada, ni por ningún afán por salir en el Guiness de los Records (¿algún Notario en la sala por si las moscas? :-p). Sencillamente estudio tanto porque en menos horas no puedo cumplir el planning que se me pide. Yo misma sería la primera a la que le gustaría acabar a las 20 e irme a tomar algo o a hacer deporte (de lo cual, por cierto, me he tenido que privar ya). Pero en una ponderación de tiempos y objetivos, me sale más a cuenta cumplir objetivos académicos.

También confieso que es porque la cabeza me permite hacer estas maratones diarias de estudio, y aunque literalemente acabo molida (nunca supe, hasta ahora, lo que era que te dolieran las piernas de tobillos a caderas por estar estudiando), los resultados de poder llevar el número de temas que me toca (ni más ni menos de los planificados) me compensa. 

Con esto no quiero decir que todo el mundo deba hacer este tipo de jornadas, ni que siempre las haya hecho -también es verdad que estoy ya dando vueltas a la "matraca" del temario en vistas a un próximo examen- pero si que, cuando alguien se sienta especialmente intimidado por este tipo de aseveraciones, piense que quizá, la persona que las haga no miente e incluso puede que en cierto modo le "acompleje" tardar más que la media en estudiar los temas.

En definitiva que no me avergüenzo por dar de mi todo lo que puedo, con la esperanza por bandera de que tarde o temprano este esfuerzo (por otro lado, absolutamente voluntario y globalmente gratificante) traiga sus frutos. Así que, oídos sordos, y a seguir!

LO CONSEGUIREMOS! Buena semanita!

lunes, 18 de mayo de 2015

¿Te emociona?

La primavera la sangre altera y el calor nos hace querer abandonar nuestro afán opositor. Esa es ley de vida, sobre todo porque es ahora cuando el terraceo empieza, las pieles se tuestan y la gente busca pretextos para estar en la calle. 

Una, que es talludita ya en esto de las opos (mucho mucho no, pero si empiezo a contar primaveras-veranos ya son unos cuantos), veo mucha gente a la que la primavera se le hace bola justo donde la epiglotis hace acto de presencia, y lo sigue intentando e intentando (todo opositor lleva un cabezota dentro) hasta verano. Así que realmente ahora empieza una época complicada en eso de aguantar en este camino.

Lo primero que diría es que justamente ahora no es momento de sentarse cual Platón y tratar de ascender de la Cueva donde nos encontramos para alcanzar la Luz que ilumine nuestro porvenir. ¿por qué? Muy fácil: inteligencia emocional. Igual que nunca nunca nunca se deben tomar decisiones en estados de euforia ni en momentos de depresión profunda, tampoco creo que en estas primeras semanas de primavera-verano sea el momento de plantearselo, porque se pueden confundir los deseos de nuestro "yo persona social" con los que de verdad importan. Y para mi es una, la pregunta clave en este asunto:

¿Te emociona...
...verte aprobando?
...consiguiendo tu meta?
....trabajando en un destino por el que estás luchando?
....trabajando por y para el servicio público?

Y no me refiero a emocionarse con un "psa, ok, si", sino a que si te quedas 5 minutos con los ojos cerrados visualizando que el Tribunal sale, le da al bedel la hoja con los nombres de los aprobados, te ves yendo detrás, esperando que lo coloque en el corcho, pinchando la chinceta (no sé por qué siempre la imagino roja) y entonces te avalances sobre la hoja, y compruebes que estás dentro....se te remueva algo dentro, un sentimiento -hoy, que aún no has aprobado- que concentra mitad la felicidad más grande del mundo y mitad la llorera más acuosa del universo. Entonces, si te pasa eso, es que aún te emociona, y si aún te emociona, deja de ser Platón o comerte la cabeza, porque queda trabajo por hacer.

"Si tienes que esperar a que salga rugiendo de ti,
espera pacientemente"
Bukowsky

LO CONSEGUIREMOS! Buena semanita!

viernes, 8 de mayo de 2015

Ventilando mi Caja de Pandora

Probablemente es la última vez que hable de ellos en los próximos meses, no porque no vaya a querer (que tampoco), ni porque me vaya a convertir en una máquina (que también), ni que vaya a dejar de sentir (que...bueno, está por ver). Sino porque hoy me toca dar un paso más al frente, para estar un poco más cerca de la meta y es momento de no ser, sino solo estar.

Ha llegado ese momento en que no puedo permitirme el valorar si es una locura o no estudiar mil horas al día; si el preparador me ha corregido más o menos estrictamente; si hace poco, mucho o infinito calor; si la gente va o no va a la playa o si coge o no vacaciones y cuántos días y dónde va. Es momento de ponerse el corsé, que dejé un poco desatado desde la última vez que me presenté. 

La ventaja es esa, que no puedes pensar. El inconveniente es el mismo: que no puedes pensar. Así que bueno, allá va.

Tengo miedo a que el trabajo no vaya a funcionar esta vez (tengo decidido de antemano que si no funciona, habrá otra/s veces. No me rindo), a que físicamente me quede muy perjudicada, a bloquearme, a obsesionarme locamente con algo o simplemente a que el examen sea una suerte de Dementor (aspira almas del mundo Harry Potter) que se lleve una parte de mi para los restos.

Estoy contenta porque he crecido como persona exponencialmente, pase lo que pase, eso se lo debo a la oposición y a mi esfuerzo, por ir a contracorriente muchas veces, por vencer mis miedos, por caminar cuando el suelo en el que posaba los pies era fango. Y más aún porque tengo la suerte de poder ver las cosas más claras que antes, pero de un modo más flexible que nunca. 

Soy feliz con la gente que me rodea, porque se han quedado pocos pero buenos. He prescindido (aunque también podría decirse que han prescindido de mi) de los NO en mi vida, y he dado paso a los SI, a los "exprimir el minuto", a los "veremos", y al "plan es que no hay plan dentro del plan". También lo soy porque los detalles se han convertido los puntos calientes de mi día a día, son la sal que hace mi plato más gustoso.

Me siento una privilegiada por seguir estando aquí, por tener aún esas ganas del principio de trabajar para lo que me estoy esforzando tanto. También porque mi fuente de sustento me lo permite y no me reprocha (casi) nada mis ausencias y valora mis logros y consuela mis batallas perdidas.

No estoy nerviosa por el examen, puede porque falten meses. Pero mi propósito es seguir apartando de mi ese cáliz (permitidme la licencia bíblica), y seguir pensando en el "cante a cante, verso a verso". Estoy nerviosa por el objetivo del día, por el artículo de turno que no quiere entrar en la cabeza.

Estoy muy ilusionada con el examen, con pensar que el año que viene por estas fechas puede que ya haya gritado a los cuatro vientos que lo he conseguido. Pero también porque la vida me ha cruzado con personas estupendas, de las que he aprendido más que en todos mis anteriores juntos, y espero, me sigan enseñando hasta los 88 años. 

Me siento fuerte. Es la verdad. Desde que sé que este año si. Que este año llego al examen. No sé qué pasará, y sé que el primero no va a ser fácil pasarlo, porque la gente es brillante (en serio, ¡vaya nivel Maribel!", porque el camino va a ser serpenteante y muy muy duro, porque ese día puede pasar de todo. Pero es todo mental, y hay que creerse fuerte para estarlo.

Así que bueno, abierta la Caja de Pandora de los sentimientos, ventilada por arriba y por abajo, la cierro por una temporada. Cruzaré los dedos para que no haya tormenta de arena que la revuelva mucho y me obligue a abrirla. Y espero transmitiros un poco de fuerza y energía positiva a los que os encontréis en el "desierto". 

Buena semanita!

jueves, 30 de abril de 2015

Vidas ajenas

Todos tenemos claro que opositar es dar un salto cualitativo en lo que a madurez personal se refiere. A grandes rasgos creo que todo opositor lo entiende y evidencia en su persona conforme pasa el tiempo. Pero creo que no todos llegan/llegamos a dar el paso definitivo que puede que en cierto modo nos mantenga "cuerdos". 

Me refiero a fijarnos en las vidas ajenas, las de los no opositores. Sé que se ha escrito mucho sobre el tema, pero esta semana lo he estado pensando y creo que he conseguido alcanzar ese estado zen (no lo diré muy alto, no vaya a ser que también esto forme parte de la montaña rusa de la oposición). Así que intentaré dar una vuelta de rosca, para primero tenerlo plasmado por si en algún momento de bajón lo necesitara refrescar, y segundo por si alguien necesita unas palabrejas de "eh chaval que no es pa' tanto".

Creo que lo fundamental es que he interiorizado que en mi vida es verdad que hay muchas personas que tienen mi misma edad y que parten de la misma situación "profesional" que yo, es decir, la de tener una carrera universitaria. Cada uno de ellos han elegido un camino y cada uno a su estilo está peleando en él. Puede que mi lucha como opositora sea más solitaria, más intensa en el tiempo y menos gratificada (sobre todo a final de mes). Pero igual que los de fuera de mi misma no ven todos esos contras que podrían amargarme, yo no veo los suyos en sus respectivos caminos (condiciones laborales, compañeros que parecen de la competencia, jefes...).

La cuestión NO es mirar el camino que cada uno está recorriendo hoy, día a día, sino la meta y preguntarse ¿quiero la misma meta que esa persona?¿sería feliz con ese tipo de vida?. Probablemente la respuesta sea "no", y por tanto esa respuesta contesta a su vez a la pregunta ¿quiero el camino de fulanito? 

Ante esa irrefutable pregunta-respuesta, ahora es cuando todos intentamos contestar con un "ya, perooooo..."y se nos ocurren mil pegas a nuestra vida. Pero no es justo con nosotros mismos todas esas pegas, es más es hasta infantil, porque a cada decisión siempre siempre siempre le siguen unas consecuencias, unas positivas y otras negativas.

Sé que es relativamente fácil decirlo -me ha costado verbalizarlo más de lo que creía- y lo difícil es interiorizarlo tanto tanto que no te salga una sonrisa forzada cuando alguien te dice que se independiza o que le han ascendido o que ha encontrado a la persona más maravillosa del mundo, sino que sea una sincera. Pero eso, por mucho que nos lo repitan, tenemos que convencernos nosotros, y mientras tanto...
.... apretar mandíbula y sonreir.
Que las vidas ajenas son eso, ajenas. 
Buena semanita ;)

jueves, 23 de abril de 2015

Yo ya no me ducho

Si, lo reconozco yo ya no me ducho, ¡ale ya lo he dicho y que a gusto que me quedo! Pero no es falta de higiene que conste, en mi casa sigue habiendo agua, jabón y esponja. Pero es que no me ducho porque lo que hago es un tren de lavado exprés, porque el tiempo es el que es.

Pero vamos, lo mismo que con la ducha, yo no salgo a dar una vuelta, sino que salgo a oxigenarme. Y el deporte....tanta operación bikini, tanta operación bikini...yo hago operación neurokini, lo que viene siendo salir corriendo y no parar hasta que las neuronas hayan pasado por la sauna sudorípara de la carrerita.

Que decir tiene que tampoco como, no señores, he conseguido que eso sea engullir (como los gorrinos en día de cante), ahora, eso si, beber bebo lo que no sabe nadie, pero solo en compañía de los 2 superheroes de cualquier opositor que se precie: Cafeinaman y Valerianin (ojala ser dibujante e instituirles como mascotas oficiales de esta parte de mi vida, haría camisetas y todo, lo prometo).

Pero bueno, la repanocha es ya lo del vuelting, si, si, porque es que tampoco duermo...yo doy vueltas en todos los sentidos, derecha, izquierda, arriba, abajo....y no solo físicamente, sino también en sueños. ¡Madre mía qué sueños! Al principio de la opo tendría que haber empezado una libretita paralela con todos los sueños que me van viniendo sobre el tema...¡Hitchcock a su lado es escritor de cuentos de parvulario!

¿Qué más?....Ah sí, ya no converso....escupo palabras...Pero es que claro, todo el día pensando en sus Señorías del Tribunal que se empeñan en poner normas: (léase con voz de ñiñiñiñi) "que el opositor hable muy rápido ¡ah pero que se le entienda!¡ah pero que sea literal!¡ah y que haya mucho detalle!¡ah y si puede meter la palabra supercalifragilisticoespialidoso del derecho y del revés mejor!" (bueno esto último no, pero casi casi). Así que si el 90% de la jornada me la dedico a escupir palabras alto y claro...el resto del tiempo que hablo, pues también escupo.

En fin, que cuando apruebe solo quiero...

....que la ducha sea ducha, y momento de descanso (sin límite temporal)...
....que dar un paseo sea darlo sin reloj y con la prisa con la que yo quiera darlo...
...que hacer deporte vuelva a ser elegir con quién y en cualquier lugar a más de 5 minutos de casa...
...que comer sea el placer cotidiano, todos los días, uno detrás de otro...
...que beber....bueno que sea igual, pero con un poco menos de valeriana y un poco más de otras cosas...
...que dormir sea el SUMMUM.

Para todo eso (y más) ya queda menos así que muuuuuy buena semanita!

jueves, 16 de abril de 2015

Cariño, amor, tesoro...

Cariño, amor, tesoro, cielo, niña de mi coraçao, piquito de oro...y un sin fin de palabras más. Así me hablo yo o al menos lo intento la mayor parte del tiempo. Aunque generalmente me dirijo a mi misma por mi propio nombre. 

"Las palabras que dices se convierten en la casa en la que vives"
Quizá penséis que es una exageración, pero la verdad es que un factor clave en la autoestima de cualquier persona -y los opositores tendemos a no controlar muy bien esta parte de nosotros- es la forma en que nos hablamos a nosotros mismos. 

Muchas veces me llamo tonta, boba, corta, empanada...y conforme sube el enfado conmigo misma, cosas más feas que no reproduciré. Pero la cuestión es que intento, en la medida de lo posible dirigirme a mi misma con cariño, y eso mi autoestima lo ha agradecido con el paso del tiempo.

Me acuerdo que una compañera una vez me contó que al prepa le había dicho que ella no era buena (en el sentido estrictamente intelectual, imagino) y que era estupida, ¡solo porque no había podido ser literal en un cante retrasado! Y el prepa no le comentó si era tan imprescindible esa literalidad, ni si lo había hecho bien o mal, simplemente le dijo: "¿pero te das cuenta lo más que hablas de ti misma?"

Es fundamental darse bola y lo más importante, ser consciente de que todos estamos en este camino porque en un momento determinado, el día que dijimos ese "si, quiero" que nos ha mantenido en este matrimonio estudiantil, vimos en nosotros algo para coger la mochila y embarcarnos. 

(Los agoreros dirán que lo que vimos es una gran ignorancia y prepotencia, pero....bah...a esos una gran sssshhhhh!). 

Fuera bromas, hablar bien de nosotros mismos, con nosotros mismos, es lo que nos llevará al "círculo vicioso" de una autoestima alta, y esta a su vez nos llevará a crecer en seguridad, lo que a su vez agilizará nuestra expresión corporal y verbal y todo esto nos llevará.....HASTA NUESTRA PLAZA!!!!.

Así que, cariños míos, lectores de pitiminí, figurines de ballet, hablad mejor con vosotros y de vosotros mismos y ¡tened una estupenda semana!